lunes, 16 de junio de 2008

EL ARTE URBANO, una aproximación...

Resulta del todo complicado definir, delimitar y mucho más conceptualizar la disciplina que hoy día catalogamos como arte urbano. Esto debido a que: 1) es catalogada como tal desde hace relativamente pocos años (70’s); 2) no refiere específicamente o necesariamente a un “estilo” o corriente de arte específica; 3) contiene el adjetivo urbano, el cual es muy amplio en un contexto social-político como el nuestro.

El arte urbano tiene quizás sus orígenes en lo que llamamos arte público que se sitúa curiosamente en la época de las primeras expresiones artísticas. Recordamos el arte rupestre desde luego como representaciones que aludían a una conexión ritual con la naturaleza en un afán por comprenderla tras una admiración claramente evidente.
Posteriormente se considera arte público a aquel que trasgrede el espacio privado y que busca y tiene un compromiso social, así encontramos al monumento. El monumento surge y funciona como ícono institucional, es decir, es la representación del poder del Estado en un solo objeto. El monumento, cumple una función social la cual consiste en recordar, en cuanto siempre esta presente en el cotidiano urbano, una y otra vez a la sociedad, el poder de la institución a partir de la representación de sus héroes y sus personajes importantes.
Los monumentos se presentan en una compleja relación de tiempo: ellos hablan del pasado pero son erigidos para continuar un discurso en el público contemporáneo haciendo una conexión con la historia de aquellos que tenían el poder representado a través del material como es el bronce o la piedra.

Cuando el arte es situado en las calles, dos tipos de espacios convergen: uno es el que afirma la autonomía de la obra en torno a ella como la extensión de la obra misma. El entorno, la periferia de la obra. El otro es un tipo de espacio más informal y mutable, el espacio alrededor del espectador, de los habitantes de la ciudad, el llamado “espacio representacional”. Este está siempre repleto de valores, asociaciones personales y la discusión compartida acerca de lo público; además de contener la idea de los espacios más psicológicos que físicos los cuales no se encuentran definidos en un mapa.

Acerca de la ciudad…
El punto de vista a la distancia enfatiza el concepto unificado de Ciudad. Un punto de vista en el que se agrega la idea de la ciudad ideal por sobre la imagen de la ciudad desde un punto de vista meramente transitable. La invención del punto de vista a distancia (panorámicos) que se ubica en el siglo XV, aunado a los descubrimientos de perspectivas y sistemas lineales, contribuyeron a esta nueva conceptualización urbana.

Las ciudades ideales antiguamente eran solamente encontradas en la literatura. Sin embargo una de las utopías llevadas a realidad se da con el Baron Haussmann quien planea la ciudad de Paris para Napoleón III. Para Napoleón era una cuestión de crear la ciudad para prevenir futuras insurrecciones. La planeación de la ciudad se convirtió en el acercamiento predominante al desarrollo de las ciudades desde el periodo Barroco hasta la Ilustración. Durante el renacimiento las calles fueron quizás simplemente espacios entre las edificaciones, en la ciudad barroca estas se convirtieron en verdaderas avenidas. La configuración de la ciudad representaba no solo el poder político y económico si nos las relaciones entre los ciudadanos, las jerarquías y la organización social.

Es aproximadamente en los años 50’s y 60’s cuando surge el arte urbano influenciado de los movimientos de ruptura de la Primera Guerra Mundial. Una de estas corrientes era la de los Situacionistas, corriente multidisciplinar intervenida por artistas de diferentes áreas, todos unidos en la firme idea de que el arte representaba una demanda social y política revolucionaria.

De igual forma en México, las crisis sociales y el caos político detonan las actividades que transgreden lo privado para salir a las calles en una expresión desesperada por entablar un diálogo con la gente; así, 1968 constituye una fecha significativa en este proceso urbano del arte.


Por otro lado, Rosalind Krauss en 1996 nos habla de la lógica del monumento y nos presenta el campo expandido planteando una evolución de la escultura como monumento en las representaciones artísticas que hoy día conocemos. Posteriormente, José Luis Brea, expande aun más esta teoría y concretamente exponen:
1
Ubicado el monumento en el centro de los cuadrantes compuestos por Razón Pública-Espacio Público y Tierra-Mundo, este dirige la fuerza que Brea llama ornamento y que obliga a ir al centro, a ser parte de la institución que representa el monumento. Contrariamente se encuentra la utopía esa fuerza que obliga a ir hacia fuera y crea las disciplinas entre las que el autor ubica el arte urbano.
[1] José Luis, Brea. Ornamento y Utopía “Evoluciones de la escultura de los años 80 y 90” en Arte, Proyectos e Ideas No. 4 mayo, Ed. UPV, Valencia, 1996, pág. 30.

Bibliografía
BREA, José Luis. Ornamento y Utopía “Evoluciones de la escultura de los años 80 y 90” en Arte, Proyectos e Ideas No. 4 mayo, Ed. UPV, Valencia, 1996.
KRAUSS, Rosalind. La originalidad de la vanguardia y otros mitos modernos “La escultura en el campo expandido”, Ed. Alianza, Madrid, 1996.
MILES, Malcom. Art, space and the city: public art and urban futures, Routledge, Londres, 1997.
MOLINUEVO, José Luis. El espacio político del arte: arte e historia en Heidegger, Ed. Tecnos, Madrid, 1998.
OLEA, Oscar. El arte urbano, UNAM, Coordinación de Humanidades, México, 1980.

domingo, 15 de junio de 2008

MÉTODOS ANALÍTICO-SINTÉTICO, FENOMENOLÓGICO Y HEURÍSTICO

El Análisis y la Síntesis

De modo introductorio, es necesario decir que los métodos de investigación utilizan en su estructura sistemática las operaciones lógicas como el análisis, la síntesis, la inducción y la deducción. A la vez, trabajan con conceptos y definiciones que ayudan a construir el sistema teórico de la investigación.

En el caso de los conceptos, podemos decir que los definen como “construcciones lógicas creadas partiendo de impresiones de los sentidos, de percepciones o incluso de experiencias bastante complejas”[1] considerándolos como “los cimientos de todo pensamiento y comunicación humanos”[2]

Los conceptos tienen dos partes fundamentales en su estructura: la comprensión, que es entendida como el conjunto de objetos que conforman un concepto, y la extensión como el conjunto de objetos sobre los que recae la aplicabilidad del concepto mismo. Partiendo de aquí, podemos decir que uno de los caminos para la valoración de un concepto es la forma analítica-sintética.
Ambos son correlativos, es decir, uno presupone al otro. El análisis por su lado, pretende llegar a conocer las partes básicas del objeto y que componen su realidad. La síntesis consiste en la unión de dichas partes pero como una totalidad que considera todas las relaciones implícitas entre esas partes.

El método Fenomenológico

Empleado y propuesto por Husserl, “la fenomenología es el método que intenta comprender, de forma inmediata el mundo mediante una visión intelectual de los objetos mismos. Esta captación intuitiva reproduce en la conciencia del sujeto los datos inmediatos y originarios del objeto a manera de esencias puras”.[3]

Es un método individualista que postula a un sujeto que parte de su experiencia personal, vivencias, emociones, etc., que utiliza posteriormente en su trabajo de investigación. Es decir, reconsidera los contenidos de la conciencia en vez de plantearse y cuestionarse si estos son reales o no, imaginarios, etc., y los asume en cuanto son puramente dados. De ahí que se llame fenomenología, pues se basa en lo que describe la conciencia que es lo que ella misma produce: el fenómeno; antes de todo concepto, aceptando ese fenómeno tal y como es en su naturaleza misma, como “esencia” nos dice Husserl.

El sujeto es aquí un sujeto relativo al tiempo, es definido desde la intersubjetividad (considera la alteridad) y es un sujeto en el mundo (espacialmente).

Se apoya en técnicas de origen cualitativo que generen datos descriptivos que respondan a la búsqueda en el área de los fenómenos sociales donde se expresa la conducta humana y lo que la gente dice y hace a partir de su comprensión, relación e interpretación de la realidad

El método Heurístico

Propuesto en 1985 por los filósofos Douglas y Moustakas, el método heurístico se plantea no sólo como método sino como una visión y actitud ante el trabajo de investigación. “Implica la autoinvestigación, autodescubrimiento y el diálogo del sujeto consigo mismo”[4]

El término heurístico se deriva del verbo heurino que significa encuentro, búsqueda o arte de la búsqueda. De este modo, comprendemos el por qué el descubrimiento de una pregunta significativa para el sujeto es el punto clave e inicial de la investigación.

Considera antes que nada al investigador como participante interactivo en la búsqueda por el conocimiento, es decir, nos plantea una relación diferente (a la del método científico clásico) entre sujeto y objeto y reconoce y provoca la conexión entre lo que está afuera y lo que esta dentro del propio investigador, esto es, las vivencias, la experiencia, los sentimientos, las emociones, el pensamiento, etc. Este tipo de investigación enfatiza los procesos aproximatorios y constructivos dentro de ella.

Entre las técnicas y recursos más usuales que utiliza se encuentra la empatía, la fantasía, la analogía, la inversión, etc. Entre los teóricos que han analizado y contribuido a este método se encuentra Bunge quien plantea reglas a seguir en el proceso heurístico. Aquí están algunas de ellas:
· Claridad en el planteamiento del problema
· Identificación de incógnitas que generan el problema
· Descubrir presupuestos del problema
· Localizar el problema
· Analizar el problema
· Simplificar
· Seleccionar el método adecuado a la naturaleza del problema
· Buscar problemas análogos
· Controlar la solución


Bibliografía:
GUTIÉRREZ, Pantoja Gabriel. Metodología de las Ciencias Sociales Vol. 2, Ed. Harla, Colección Textos Universitarios en Ciencias Sociales, México, 1986.
REYES, Córdoba Bladimir. Introducción a la metodología de la investigación en las Ciencias Sociales, Universidad Veracruzana, Colección Textos Universitarios, México, 2003.
ZORRILLA, Arena Santiago. Introducción a la metodología de la investigación, Ed. Aguilar León y CAL editores, México, 1989.
[1] Santiago Zorrilla Arena. Introducción a la metodología de la investigación, Ed. Aguilar León y CAL editores, México, 1989, pág. 62.
[2] Ídem.
[3] Bladimir Reyes Córdoba. Introducción a la metodología de la investigación en las Ciencias Sociales, Universidad Veracruzana, Colección Textos Universitarios, México, 2003, pág. 153.
[4] Ibíd., pág. 130.

La Investigación Cualitativa y su aplicación en las artes


Las diferentes metodologías de la investigación son determinadas por distintos paradigmas. Tomamos como paradigma aquella orientación general de una disciplina, que define el modo de observar aquello que esta misma establece como contenido temático.

Así, dos de los paradigmas más importantes que han dominado las metodologías de las Ciencias Sociales, han sido el Positivismo y el Constructivismo; de este último se deriva el enfoque cualitativo. Todo paradigma parte de supuestos teóricos, por ejemplo: a partir del supuesto ontológico que plantea la pregunta: “¿Cuál es la naturaleza de la realidad?”, el paradigma responde a ella estableciendo que la realidad es múltiple y subjetiva. Así, el enfoque cualitativo reúne sus características siempre en consideración con los supuestos ya sea ontológicos, epistemológicos, axiológicos, metodológicos, etc.

El enfoque cualitativo en la investigación está interesado en el conocimiento del objeto de estudio mediante las descripciones y las observaciones en torno a él, es decir, no está interesado en la medición numérica, la estadística y el conteo, contrariamente a la investigación cuantitativa. La hipótesis formulada en las investigaciones cuantitativas, en este enfoque son preguntas que pueden ir replanteándose a lo largo de la investigación, son elementos cambiantes que también pueden ir surgiendo en dicho proceso. Las investigaciones de origen cualitativo se desenvuelven en ambientes naturales, es decir, no se crean situaciones artificiales como en un experimento científico.

Así, encontramos que las disciplinas artísticas entran dentro de esta dinámica cualitativa, en la medida en que la producción artística surge como la exploración de determinados objetos de estudio y la formulación de preguntas y dudas que a lo largo de dicha exploración con los materiales, con los conceptos y las formas, se van construyendo, destruyendo, alimentando y reedificando a partir de la experienciación plástica.
En el mismo sentido, los conceptos implícitos en la investigación no se encuentran definidos por completo y a medida que el trabajo avanza, estos se van construyendo. Los procesos en la investigación cualitativa son inductivos, esto es, van de lo particular a lo general, explorando primero y después formulando los aspectos teóricos.
Entre estos aspectos del marco teórico, se encuentran diversos elementos propios de este tipo de investigación, tal es el caso del énfasis en las características epistemológicas, axiológicas y éticas. Otro sería el énfasis en las prácticas sociales cotidianas y otro más sería el gran contenido de conceptos sensibilizadores que guían y ayudan a la formulación de los objetivos de investigación.
El arte, habiendo dicho esto, utiliza también dichos elementos y paradigmas, enfatizando la parte totalmente humanística de la investigación. El investigador o artista está inmerso en el contexto de interacción que desea investigar y se asume como parte de la interacción y considera la mutua influencia como parte de la investigación y proceso que determinará los resultados, si es que está interesado en hacer notar los resultados o el mismo proceso artístico. También, habiendo mencionado los paradigmas axiológicos, es importante decir que los valores éticos están al igual inmersos en este proceso de conocimiento y construcción sensible.
Entre los métodos que utiliza la investigación cualitativa son el biográfico, el etnográfico, el análisis cultural, el llamado estudio de casos, los grupos focales, el análisis de conversaciones, entre otros que consisten en diferentes técnicas como las entrevistas, la observación participante, el análisis visual y/o auditivo, análisis de textos, etc.
Para finalizar me gustaría comentar que creo firmemente que la investigación en el arte tiene gran seriedad y rigor muy propio de las disciplinas artísticas. Sin embargo, la investigación en el arte corresponde a una respuesta metodológica en sí misma pues pienso que mediante la construcción de cada obra plástica existe también una construcción metodológica que merece ser reconocida como tal y tipificada y concientizada por el mismo autor o artista para así construir nuevos elementos y recursos sensibles.

Bibliografía:
Zorrilla, Arena Santiago. Introducción a la metodología de la investigación. Ed. Aguilar león y CAL editores, México, 1989.
Gómez, M. Marcelo. Introducción a la metodología de la investigación científica. Córdova, República Argentina, Brujas, 2006.
Blazquez, Dominguez Carmen G. Manual de metodología de la investigación científica. Enep Acatlán, México, 1977.